5 señales para identificar un ambiente laboral tóxico

¿Alguna vez te has encontrado en la situación en la que sabes que amas tu trabajo y te apasiona, pero el ambiente no es el mejor en la oficina y te hace querer salir corriendo?

Probablemente te encuentres frente en un ambiente tóxico, que no te deja desarrollarte y hacer con pasión tus actividades. Además, estar en un entorno laboral dañino puede repercutir en tu salud física y mental, lo cual se verá directamente reflejado en tu productividad.

Aproximadamente el 40% de los trabajadores mexicanos sufren estrés laboral, lo cual representa a cerca de 21.6 millones de personas que conviven con este estado de tensión, según datos revelados por la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS).

Es importante erradicar algunas prácticas que pueden ocasionar no sólo un  mal entorno para trabajar; es causante de desarrollar enfermedades cardiovasculares, depresión, problemas gastrointestinales, entre otros. Por eso te damos las cinco señales para que evites, superes, cambies o mejores tu ambiente laboral y así puedas disfrutar de una vida profesional plena:

  1. No hay equipos de trabajo: El trabajo en equipo no existe, cuando se tiene una equivocación se busca un culpable en lugar de hallar soluciones.
  2. No están definidas tus actividades, ni metas: Haces el trabajo que correspondería a dos o más personas sin recibir, retroalimentación, reconocimiento o aumento de salario.
  3. Interacciones negativas: Circulan rumores sobre los compañeros de trabajo, los chismes y acusaciones por las espaldas son frecuentes y es el tema principal de conversación.
  4. No existe un plan de desarrollo: No existe un plan de capacitación a plazos, educación o fomento para que cada empleado aprenda más sobre su área u otras.
  5. Mala comunicación: Tu jefe o líder en el área de trabajo está ausente, pides hablar con el frente alguna incomodidad y prefiere evadir, da prioridad a otras tareas que a escuchar a sus compañeros o colaboradores.

¿Qué puedes hacer?

Identifica de dónde proviene el problema: si este consiste en el liderazgo o algunos compañeros crean este ambiente, es más fácil tomar acción. Pero si los problemas lo encontraste en el desarrollo u organización de la empresa será un proceso más largo para mejorar el entorno laboral.

Sé propositivo: acércate a la persona adecuada no con quejas; con planes de acción sobre cómo mejorar la situación, siempre tratando de ser objetivo.

Evalúa: si no consideras pertinente tu permanencia, investiga en qué otra compañía te puedes desarrollar de forma plena y hacer lo que te apasiona.

Investiga: habla con alguien que ya labore en la empresa que te gustaría trabajar e investiga cuáles son las dinámicas internas, sus valores y revisa que vayan de acuerdo a tu personalidad y tus ideas.

Ejecuta: es momento de definir qué es lo que necesitas para ocupar la vacante que deseas.