La importancia de crearse un proyecto de carrera propio

No es fácil decidir una carrera profesional, es decir, lo que haremos “el resto de nuestra vida”. Nos parece que es algo tan definitivo que asusta el solo pensarlo. Sin embargo, más que pensar en una “carrera” -concepto que vinculamos con “éxito y dinero”-, deberíamos pensar en nuestra vocación. Una buena noticia es que podemos tener varios horizontes vocacionales y no una sola vocación, así que podemos dedicarnos a varias áreas que nos sean de interés durante distintos periodos de nuestra vida, claro, nadie nos dice que esto es posible.

¿Quién toma las decisiones en tu vida?

Hay quienes estudian algo que no les gusta ya sea por presión familiar o cultural y trabajan de mala gana en lo que alguien más quiso para ellos, algunos más terminan dedicándose a otra cosa totalmente distinta y tienen un título profesional sólo “adornando” alguna pared de su casa; existen otros que se dedican a estudiar, coleccionan títulos pero nunca han trabajado, por lo que no saben aplicar en el ámbito laboral aquello que tienen en su cabeza; hay quienes se dedican a lo que realmente aman, sin tener un título que avale su conocimiento pero cuentan con una gran experiencia y, finalmente, están los que llevan tanto tiempo en su trabajo que salirse de esa “zona de confort” no les da miedo, sino  pavor.

¿Qué es lo que debes hacer?

Lo que tú quieras, pero lo que realmente quieres, no lo que te digan los demás. Lo importante aquí, es que seas tú el que cree tu propio proyecto de carrera. Toma en cuenta tus fortalezas y aquello que  harías  aunque no te pagaran (es una idea hipotética, ya que la idea es que te paguen por hacer lo que tú amas hacer). Lleva a cabo los siguientes pasos:

Realiza una lista de posibles caminos a tomar

  • Evalúa las opciones que consideres son más atractivas para ti.
  • Decide qué es lo que quieres.
  • Establece un plan para llegar a ello.
  • Divide ese plan en metas más pequeñas (alcanzables a corto plazo) para acercarte poco a poco a tu objetivo final.
  • Recuerda que ese recorrido debe ser disfrutable porque eventualmente pasarán cosas que no estaban previstas en tu plan.

Por otra parte, si lo que necesitas es armar un plan de crecimiento dentro o fuera de una organización debes tener bien claro dónde estás ahora, qué nivel jerárquico tienes, qué sueldo ganas, qué tiempo y requisitos necesitas para poder cambiar de puesto (ya sea de manera lateral o  vertical), el sistema de evaluación de desempeño y sus políticas (que  generalmente va ligado al cambio de puesto y sueldo) y el organigrama de la empresa, para que conozcas la estructura organizacional. En caso de que no sea posible crecer más dentro de esa misma empresa, puedes buscar en otra; generalmente renunciar a un empleo por buscar el desarrollo personal es bien visto por los  reclutadores a menos de que estemos hablando de una empresa muy tradicional a la que no le gusten los cambios.

 

Con información de: Atenea Pólito Soto, Asesora profesional en tema de empleo.