¿Listo para un giro profesional?

En colaboración con Mejores Empleos

Cursar una carrera, trabajar en algo vinculado a ello y laborar, sin parar, por ganarse una reputación en el mercado laboral, quizá es una idea sobre éxito profesional que algunos todavía tenemos. Esta visión, casi automatizada está derrumbándose, y no en vano.

Una carrera profesional puede adquirir diferentes formas, y quien diga que un empleo o empresa te mantiene motivado de manera continua, miente rotundamente. En México 59 de cada 100 líderes reconocen que un gran reto es generar compromiso e interés entre los colaboradores, según datos de Deloitte.

Pero, ¿qué sucede cuando el problema no es la empresa sino la persona?

Como colaborador, quizá, has sentido que no puedes más con tu lugar de trabajo, el estilo de gestión y, en concreto, con el rumbo que tomó tu vida laboral. Pregunta entre tus amigos, familiares y verás que más de uno se ha levantado preguntándose: “¿Qué hago en esta empresa, con este proyecto?” Esto no es mi propósito de vida.

Nadie está exento de esta inquietud, particularmente entre los 35 y 40 años, donde –dicho por los expertos– comienza una etapa de madurez profesional, y se presentan varios desafíos y cambios de carrera. Para ese momento, el “idealismo” con el cual se inició la carrera se transforma en “realismo”, es decir, has descubierto por las buenas y por las malas qué disfrutas o detestas en tu actividad profesional, qué proyectos entusiasman o frustran, qué te vincula a ciertas empresas.

Llegó el momento, quizá, en que ya no quieres hacer una carrera de “aparador”, sino tener un trabajo donde puedas aplicar lo mejor que tienes.

 

 

Y entonces ¿estás listo para cambiar?

Sentirse a estas alturas completamente desmotivado puede ser el impulso para dar un giro en lo que haces, pero esto depende de la condición de cada persona y es importante preguntarse: ¿estoy en un momento económico/familiar, apto para hacerlo?, ¿qué tan apegado se está a ciertas creencias?, por ejemplo, uno típico: “Estudié determinada carrera, aquí quiero trabajar, de lo contrario, otros me verán como fracasado”.

Cada quien tiene su propia percepción de lo que es profesionalmente hablando, pero independiente a ello, antes de ir a presentar la renuncia, o de empezar a enviar currículos a destajo para hacer un cambio, te invitaría a responder estos tres puntos:

  • ¿Por qué pienso que necesito una transformación profesional?
  • ¿Cómo lo hago?
  • ¿Cuándo?

Los especialistas llaman a esto “aplicarse” en responder las tres A’s (assess, adjust, advance, por sus siglas en inglés): evaluar, ajustar, avanzar.

Para evaluar, empieza por responder: ¿qué emoción te genera tu actividad profesional?, ¿por qué te levantas diario a cumplir cierto cometido laboral? Si lo primero que viene a tu cabeza es “aborrezco lo que hago, pero la paga lo vale”, es una alerta importante de cambio, porque la satisfacción y el desarrollo a nivel profesional está vinculado, entre otros aspectos, a un sentido de bienestar, no solo al salario. No hay respuestas buenas o malas, lo importante es clarificar por qué quieres un giro.

¡Hazlo! pero de forma consciente

En el momento que respondes a preguntas como: “¿Qué me vincula con esta tarea, trabajo, empresa?”, profundizas en tus aptitudes y en competencias. Esto es de gran ayuda para definir hacia dónde enfocar el cambio, con qué recursos cuentas para ello y qué te hace falta. Desde la visión de las empresas, un elemento poderoso para apoyar al colaborador (a), y no perderlo, son las conversaciones de carrera, es decir, pláticas informales donde se hable de metas profesionales, desempeño, contribuciones de la persona, pero solo 16 % reconoce haber tenido con su jefe una conversación sobre su carrera profesional, de acuerdo con el estudio Conversaciones de Carrera, realizado por la firma Right Management de ManpowerGroup.

La transición de una carrera no surge de la noche a la mañana, pero más vale decir “lo intenté”. Analiza en qué áreas puede haber un retorno de experiencia que te produzca mayor satisfacción y ¡adelante!

Con información de: Ivonne Vargas Hernández, Especialista en temas de educación, desarrollo laboral y gestión.