Errores más comunes en tu primer trabajo, evítalos

Si te acabas de graduar y estás por iniciar tu primer trabajo profesional, es probable que te sientas abrumado y paralizado. Sin embargo, el reto apenas comienza ya que conseguir el trabajo fue sólo el primer paso, ahora tienes que desarrollarlo. Aquí encontrarás algunas ideas acerca de cómo evitar algunas trampas y cómo ser más exitoso en tu nueva posición.

 

Evita las murmuraciones

 

Es prácticamente imposible evadir los chismes en el trabajo pero eso no significa que debas tomar parte en alguno de ellos. Al contrario, formar parte del chismorreo de la oficina puede ser contraproducente e incluso puede tener un efecto boomerang que termine por afectar en tu desempeño.

 

Escucha las murmuraciones y habladurías si tienes que hacerlo pero ten mucho cuidado de no generar ninguno de ellos, especialmente cuando eres nuevo en tu organización.

 

Batallas políticas

 

Al interior de prácticamente cualquier organización encontrarás rivalidades y personas que no conviven en armonía. En algunos casos, estas relaciones dañadas se extienden por años, convirtiéndose en vínculos muy amargos al interior de un ambiente de trabajo.

 

En una nueva posición, tomará tiempo reconocer esas alianzas y rivalidades. De hecho, en poco los grupos establecidos pueden intentar reclutarte en cualquiera de los dos bandos. Si detectas que puede haber conflicto entre ciertas personas e intuyes que están tratando de ponerte en contra de su enemigo, aléjate de la guerra.

 

Innovar en el trabajo

 

Si al poco tiempo de haber entrado a trabajar le llevas a tu jefe o supervisor una lista de cosas que consideras que deberían cambiar, es probable que tu esfuerzo no sea bien recibido. Al contrario, te pueden tomar como ingenuo o incluso arrogante ya que se sorprenderán de cómo puedes ser capaz de proponer cambios significativos en tan poco tiempo.

 

Estarás mucho mejor si te dedicas a aprender y observar al inicio de tu trabajo. Aporta ideas de vez en cuando, eso es muy conveniente. Pero sobre todo, anticipa el hecho de que los sistemas y las culturas no cambian tan rápido. Para los colegas que han trabajado por mucho tiempo bajo un mismo sistema no les será sencillo enfrentarse a cambios significativos.

 

Ser un sabelotodo

 

Seguramente cuando eras pequeño alguien te hizo saber que a nadie le gustan las personas que lo saben todo. Lleva contigo esa advertencia ahora que has entrado al ambiente laboral profesional.

 

Es probable también que hayas aprendido cosas en la universidad que otros que se graduaron hace tiempo no sepan. Está bien hacer menciones sobre tu conocimiento pero debes hacerlo sobre la marcha. Necesitas reconocer el trabajo que se está haciendo en tu nueva organización y las razones por las cuales se hacen. Una vez que reconozcas ese esfuerzo, haz sugerencias basadas en tus propias experiencias y conocimientos.

 

Aislamiento

 

Cuando eres ‘el nuevo’ puede ser difícil empezar a conocer a las personas con las que vas a colaborar. La reacción más común es la de retraerte o esperar a que alguien te invite a comer o tomar café.

 

El problema es que ambas estrategias pueden hacerte sentir aislado y generar una apariencia de que eres poco accesible. Es importante que tomes la iniciativa y hagas la primera movida. Si escuchas a algunas personas que van a salir a comer, pregúntales amablemente si te puedes unir a ellos. Si en tu lugar de trabajo están regalando boletos para el siguiente juego de fútbol, asegúrate de que te toque uno y asiste. Antes de que lo imagines, tus nuevos compañeros notarán tu esfuerzo consciente para interactuar con ellos y responderán de manera positiva.

 

Las posibilidades de tener éxito o no en tu nuevo empleo quizá no estén tan relacionadas con tus habilidades técnicas o tu conocimiento académico. Por el contrario, es probable que tu éxito repose en tu habilidad para establecer relaciones de trabajo e incorporarte a la cultura de tu organización. Te echarás a la bolsa a tus nuevos colegas por tu interés de aprender así como compartir. Habla pero también escucha. De igual manera, contribuye y dirige.

 

Fuente: De Peter Vogt, Asesor de Carrera