“Nosotros le llamamos”… y ahora ¿qué hago?

Mucho se habla de la primera impresión, y no es para menos. Nos tardamos entre 5 y 12 segundos en realizar juicios de valor que van ligados directamente a nuestra identidad. ¿Qué quiere decir esto? En ese tiempo somos capaces de “definir” la personalidad de un individuo sin mayor información más la que obtenemos de ese primer vistazo. No necesariamente tiene que ser nuestra esencia, pero la gente la interpreta como que así fuera.

 

Así como en las ventas, el cierre en las entrevistas es también muy importante para poder “vendernos” por completo. Con esto no quiero decir que el desarrollo de la entrevista no sea importante. Cada una de las partes tiene su objetivo y muestra una faceta diferente de nosotros. Sin embargo, es importante que le dediquemos tiempo a esa segunda etapa, ya que si no está tomada la decisión, nos daremos un gran valor agregado.

 

Apréndete el nombre

 

¿Cuántos de nosotros al salir ni siquiera recordamos el nombre de la persona que nos entrevistó? Es muy importante que por más nervios que sintamos, tengamos la precaución de anotar o bien recordarlo. Servirá para que te despidas con un buen apretón de mano y lo menciones respetuosamente. Ese tipo de acciones ponen alerta a las personas y mejoran su percepción de nosotros.

 

Consigue su correo electrónico

 

Cuando llegues a la recepción, despídete amablemente de la señorita y de los que te encuentres en tu camino. Nunca sabes si alguien de ellos puede ser tu siguiente entrevistador. Recuerda dedicarle un poco más de tiempo a la persona que tiene el poder de los teléfonos y las agendas (en muchos casos). Ella, además te podrá proporcionar en caso de que no lo tengas, el correo electrónico de la persona que te entrevistó y su teléfono.

 

Escribe una nota de agradecimiento

 

Al día siguiente de haber tenido la entrevista, envía una nota por correo electrónico agradeciendo el tiempo que te dedicaron. Si tienes la posibilidad de escribirla a mano, hazlo y llévala. Se verá mucho más personalizado y hablará muy bien de ti. Te aseguro que muy pocos candidatos lo harán, o sea que te dará una ventaja sobre ellos.

 

Espera y llama

 

Si aún no recibes noticias a la semana de haber ido a la entrevista, realiza una llamada telefónica para ver cuál es el estatus del proceso. Recuerda que lo primero que tienes que hacer en el momento en que marcas, es preguntar si no está ocupada la persona. En caso de que te digan que sí, marca después de una hora o dos dando tiempo a que se desocupe. Si puedes hablar con la persona, pregúntale de tu proceso diciéndole el día en que fuiste a la entrevista, tu nombre y la vacante a la que aspiras. Siempre agradece el haber sido atendido. En caso que el proceso aún no haya terminado, espera otra semana. Recuerda, quieres comunicar que te interesa la vacante y no que estás urgido de entrar.

 

Fuente: De Renata F. Roa Moreno, Consultora en Imagen Pública

Carta de seguimiento después de un rechazo

Carta de seguimiento después de un rechazo

 

¿Lastimaron tu ego cuando te informaron que no te quedaste con el puesto? Ponte nuevamente en el juego enviando una carta de seguimiento después de haber sido rechazado. Nunca se sabe – la persona contratada puede no funcionar, o pueden surgir otras vacantes para tu perfil. Mantén tu nombre en la mente del tomador de decisión meses después de que te hayan rechazado. La propuesta de la carta es reiterar tu fuerte interés por la empresa y expresar cómo puedes beneficiar a la compañía si te contratan.

 

No existe ninguna garantía de que este tipo de seguimiento funcionará. El empleador puede estar completamente convencido de que no eras el adecuado para la empresa, de cualquier manera, el seguimiento puede enviar un fuerte mensaje acerca de tu flexibilidad y resistencia como profesional, así como tu sincero interés de trabajar para ellos.

 

Te damos un ejemplo de una carta de seguimiento que puedes modificar de acuerdo a tu situación particular:

 

Señora Mariana Rodríguez.

Gerente de ventas, región Norte.

Compañía ABC.

Calle Colima 44

México, D.F.

Enero 14, 2009

 

Estimada señora Rodríguez:

 

Tuve el gusto de conocerla en octubre cuando quedé como uno de los cinco finalistas para la vacante de representante de ventas regional. Aunque no fui elegido para el puesto, el interés de unirme a su equipo se mantiene firme, por lo que me acerca nuevamente a usted para saber si planean expandir su fuerza de ventas en un futuro cercano.

 

Como tal vez recuerde, mi historial laboral incluye cinco años de experiencia en ventas, un récord consistente de superación de cuotas y certificado de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación.

 

Después de nuestra reunión complete un programa de entrenamiento en XXX y de manera autodidacta he perfeccionado mis habilidades en el manejo de Software de Administración de Contactos.

 

Aún cuando me está yendo bien en la empresa XYZ (el mes pasado fui invitado a formar parte del comité organizador de XX), me motiva mucho la idea de lograr una transición a las ventas médicas. Dada la oportunidad, confío en mi habilidad de ofrecer un agresivo crecimiento a la(s) cuenta(s) que usted me señaló como prioritarios durante nuestra entrevista.

 

Recientemente actualicé mi Currículum, mismo que adjunto en su versión actualizada. Le agradecería mucho la oportunidad de platicar nuevamente con usted de manera personal acerca de futuras oportunidades. Si puede ayudarla en algo, siéntase libre de contactarme al (55) 1234 5678 o al e-mail: juanperez@algundominio.com

 

Gracias de antemano por su tiempo, y espero que el cuarto trimestre de este año tenga un excelente inicio.

 

Sinceramente,

Juan Pérez

” Adjunto: Currículum

 

Fuente: De Kim Isaacs, Experta en currículum