¿Cómo invertir tus 4 minutos de la primera impresión?

No es un mito que la primera impresión sí cuenta y que de hecho difícilmente se cambia.

Sin embargo, por más que se hable y estemos conscientes del hecho ¿sabemos exactamente qué hacer para mejorar nuestro impacto? Esto no quiere decir que actuemos para ser personas que no somos. Son simples acciones que comunican mayor seguridad, que en una entrevista es importante proyectar y que a veces no lo hacemos por el nerviosismo que ésta nos genera. Recuerda que el 90% de la opinión de una persona se basa en la impresión que obtuvo de ti en los primeros 4 minutos, misma que es extraída en un 60% al 80% de la comunicación no verbal.

La entrada

Tu entrada le dice a las personas la manera en que quieres ser tratado. Cuando te den luz verde de entrar, hazlo sin pensar. No te quedes titubeando en la recepción o en el pasillo. Muéstrate seguro hacia dónde vas y mantén un paso firme y a la misma velocidad. Se ha descubierto que las personas inseguras cambian el ritmo, el paso y hasta dirección (sutil) de su andar. Evita llevar muchos bultos en la mano que te hagan ver torpe al lidiar con ellos.

La presentación

En cualquier presentación de negocios se saluda de mano (OJO: ¡No de beso!). El apretón de manos no debe ser muy fuerte y de preferencia tiene que ir en relación directa con la fuerza que el entrevistador le ponga. El saludo (en esta ocasión) durará lo que el entrevistador sugiera. Un saludo apropiado se representa únicamente a través de un movimiento de arriba – abajo. Recuerda limpiar tus manos antes de entrar en caso de que tengas sudor y caliéntalas en caso de que estén muy frías. Si está sentado detrás de su escritorio, acércate a él por cualquiera de sus lados. No se recomienda que lo hagas sobre el escritorio ya que es una posición de confrontación. A tu entrada, di su nombre y preséntate: “Mucho gusto Lic. Gutiérrez, yo soy Renata Roa”. Trata de decir su nombre 2 veces en los primeros 30 segundos. Esto lo pondrá alerta y buscará aprenderse el tuyo.

El sentado

Normalmente las entrevistas se llevan a cabo en posiciones que invitan a estar a la defensiva. Siéntate girando tu cuerpo en 45º y con el tronco ligeramente hacia delante. Reduce distancias y ten siempre las manos a la vista.

Al hablar

Antes de contestar cualquiera de las preguntas piensa la respuesta. No hables muy rápido ni muy lento y sobre todo modera tu volumen de voz. Trata de no hablar más de 30 segundos de ti. Si no tienes la respuesta puedes ganar tiempo repitiendo la pregunta en lo que piensas una respuesta adecuada. Nunca hables mal de tu otro trabajo ni de tu ex jefe.

Invertir un poco de nuestra atención en esos primeros 4 minutos puede darnos grandes ganancias. Cuida los detalles de la forma, recuerda que ésta es la que más habla en esos minutos.

Fuente: De Renata F. Roa Moreno, Consultora en Imagen Pública